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Calle Broca — Los Cuentos De La

Aquí tienes un borrador para tu blog post, capturando esa mezcla única de magia parisina y nostalgia de los años 90.

Los Cuentos de la Calle Broca: El Rincón Mágico que Marcó nuestra Infancia

Si creciste en los 90 y principios de los 2000, es muy probable que el nombre "Calle Broca" te transporte de inmediato a una tarde frente al televisor. Para muchos en México y Latinoamérica, sintonizar Canal Once (Once Niños) era abrir una ventana a un París surrealista donde lo cotidiano se mezclaba con lo imposible. ¿De dónde vienen estas historias?

Aunque la mayoría recordamos la serie animada de 1995, todo comenzó mucho antes. Los Cuentos de la Calle Broca (Les Contes de la Rue Broca) es originalmente una antología de cuentos de hadas escrita por el autor francés Pierre Gripari en 1967.

Lo fascinante es que Monsieur Pierre, el narrador de la serie, es una versión del propio Gripari. En las historias, él visita la tienda de Papá Said y, junto a los hijos de este, Nadia y Bachir, comienza a tejer relatos basados en objetos comunes o situaciones absurdas. Relatos que no se olvidan

¿Quién podría olvidar la pegajosa (y un poco tétrica) canción de la intro? "Hay sirenas que se lavan los pies... en el armario una hechicera y un vampiro bajo el tapiz". La serie se distinguía por no subestimar la inteligencia de los niños, tratando temas como la vanidad, el amor y hasta la muerte con un humor ácido y moralejas poco convencionales. Algunos de los episodios más icónicos incluyen:

La Bruja de la Calle Mouffetard: Esa bruja que quería comerse a Nadia con salsa de tomate para recuperar su juventud.

El par de zapatos enamorados: Una historia de amor tan tierna como trágica entre un zapato derecho y uno izquierdo.

El Cochinito Listo: Una explicación fantástica sobre el origen de las alcancías y las constelaciones.

La Bruja del Armario de las Escobas: Con ese inolvidable juego de palabras y la canción que no debías cantar si no querías que la bruja apareciera. ¿Por qué sigue siendo una serie de culto?

A diferencia de los cuentos de hadas tradicionales, los de la Calle Broca se sentían modernos. Había reyes que usaban computadoras y gigantes que vivían en departamentos parisinos. Esa estética artesanal y su tono narrativo, que a veces rozaba lo oscuro, es lo que la convirtió en una joya de la animación europea que hoy atesoramos como adultos nostálgicos.

¿Cuál era tu cuento favorito? ¿Todavía te da miedo cantar la canción de la bruja en voz alta? ¡Cuéntanos en los comentarios!

Si te gustaría profundizar en algún aspecto, puedo ayudarte a: Redactar un resumen detallado de tu episodio favorito.

Hacer una comparativa entre el libro original y la serie animada.

Crear una lista de curiosidades sobre Pierre Gripari y su estilo literario. ¡Dime qué te gustaría agregar para completar tu post!

World & Central Concept

Rue Broca is a real street in Paris’s 13th arrondissement, but in this version, it exists slightly sideways to time. The buildings lean together. The lamplighter is a retired magician. And at number 14, there is Monsieur Pierre’s épicerie (corner grocery).

Monsieur Pierre (named after the author Pierre Gripari) is a storyteller with silver hair, suspenders, and a secret: each night, he locks the shop door and tells a story to his young neighbor, Bachir. But these aren’t just stories. They happen—in a hidden courtyard behind the store, where fairy-tale characters step out of his words and into Rue Broca.

The problem? They don’t behave like they’re supposed to.

The witch doesn’t want to eat children; she wants to open a café. The devil refuses to tempt anyone; he’s a civil servant. The giant is terrified of heights.

Each episode/film segment follows Bachir and Monsieur Pierre trying to help these misplaced characters find their “story shape” before the magic fades or, worse, before the Story Inspector (a bureaucratic goblin) deletes them for not following the rules.


2. The Giant with the Red Socks

A giant falls from a tale and lands on the street. He’s terrified of heights and wants to sleep in Bachir’s room. Problem: he’s 4 meters tall and his socks smell like thunder.

The Deconstruction of Logic

Children are naturally logical, but their premises are often wrong. Furnari loves to take a logical premise (If I buy the house, I own the doorknob) and follow it to an illogical conclusion (Abandoning the house). This teaches children that logic is a tool, not a cage. It gives them permission to be silly.

3. Artistic and Literary Style

Angela Lago was also a graphic designer, and her illustrations are inseparable from the text. The book is a prime example of “picture book as literary object”:

  • Typography as image – Words curve, grow, shrink, or break apart, visually mimicking meaning (e.g., rain sounds dripping down the page).
  • Limited color palette – Often black, white, and one accent color, emphasizing texture and shape over realism.
  • Non-linear layouts – Pages mix comic-like panels, collage, handwritten notes, and traditional narrative prose.

This visual experimentation places Los cuentos de la calle Broca in the tradition of avant-garde children’s literature, alongside works by Tomi Ungerer, Edoardo Sanguineti, or Hervé Tullet.


3. The War of the Words

The most linguistically complex story involves a battle between verbs and nouns. In la calle Broca, words literally live in the houses. One day, the verbs decide they are tired of always acting; they want to be things. The nouns argue they cannot move. A chaotic battle ensues where adjectives are forced to referee. A giant "BUT" (the conjunction) appears and creates a truce. The story ends with a parade where the words dance together to form a single, perfect sentence: "The cat slept." It’s a meta-narrative that teaches grammar without a single boring exercise.

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